jueves, 18 de septiembre de 2008

Cuando te roban, no te quitan solo UNA cosa...

Nooooo, cuando te roban, ahí se fueron muuuuuchas cosas.

OK, oficialmente no me robaron. Ahora en la mañana, camino a la universidad (que no es un trecho mayor a 5 minutos a pie) mi teléfono celular se cayó de mi bolsillo. Ahora, como fue que se cayó de mi bolsillo delantero, esta más allá de mi comprensión, pero de alguna manera, ¡esa mi€rd@ de celular se salio!

Y claro, algún afortunado hijuesesentamilpu.... de la gran área metropolitana de San Salvador se lo encontró y no dudo en adoptar al pobre huerfano de mi celular como suyo y darle un hogar en su bolsillo. Y como es costumbre del "tamal" salvadoreño, no se molesto en verificar si el celular podría ser de alguien... NOOOOOO SEÑORRRRRR, lo apago de inmediato para evitar su pronta localización. ¡¡¡Ni una onza de decencia queda en esta asquerosa población en la que vivo!!!

Así que junto con mi teléfono celular, también se fueron mas de 160 contactos, muchos de los cuales me van a ser difíciles de recuperar; casi 500 fotos, gran parte de ellas no pude pasarlas a la compu por que el maldito cable se fregó; mas de 62 vídeos, una memory stick recién comprada... junto con toooooodas esas cosas, ahí se fue mi orgullo, mi paciencia.... muchas cosas.

Por eso, para prevenir futuros incidentes, juro que el día que me aparezca un "tamal" salvadoreño que rondan por toda el área capitaliza, con intenciones de tomar algo mio: CUIDADO MALDITOS HIJOS DE LA MADRE QUE LOS PARIÓ. Me los voy a machacar a put@zøs y para rematar, sin piedad los rociare con gas pimienta. He dicho.

Vayan en paz hijos mios. XD

No hay comentarios: