sábado, 27 de febrero de 2010

Joyitas de mi trabajo.

Unas cuantas llamadas con ese toque particular, para compartir con ustedes.

Caso 1: Una mujer que quería saber el estatus de su orden y al final termino preguntándome si yo me podía meter al internet (porque el suyo estaba lento) y podía ver como era el aspecto de su laptop (su novio la había pedido para ella). Mientras intentaba explicarle en donde podía verla, la tipa se desespero y me exigió que la comunicara con "alguien que si supiera lo que dice". Vaya pues mamita. Creo que con una cierta rabia inconsciente, en vez de mandarla a Servicio al Cliente, la mande a Ventas.

Caso 2: Parecido al anterior, pero no igual. Una mujer que llamaba en nombre de una amiga que tenía a la par. Quería saber en qué parte de la pagina web de la compañía podía meterse ella para ver la computadora que ella pidió. Lo interesante aquí: me hizo malgastar 8 minutos intentando explicarle en que parte de la página podía ver la computadora QUE TENIA ENFRENTE SUYO. Las mujeres no querían abrir la caja. Pero eran tan amables… Me matan cuando son amables pero densos.

Caso 3: Un hombre que mientras lo estaba transfiriendo, alguien le estaba masajeando los pies. Para los sonidos que oí por teléfono, no hay suficiente lejía mental que los borre. Dios mío.

Caso 4: Un empate múltiple. Me han llamado unas cuantas personas borrachas y un par de drogados. Gracias por hacer mi trabajo más fácil. Cuando les pregunto que cual es su problema o que producto están buscando, creo que ellos están viendo unicornios y solo me responden con estupideces. Gracias, gracias, gracias.

Caso 5: Un pobre hombre que quería que saber que ondas con su producto. El problema aquí es que se estaba quejando con nosotros de lo mierda que había sido FedEx con él. Ahí si no podíamos hacer nada, primordialmente porque NO SOMOS FEDEX. Pero lo segundo mejor que podía hacer era mandarlo a nuestro departamento de Servicio al Cliente. La desesperación nubla el pensamiento.

Caso 6: No hay nada malo per se con este cliente. La pobre solo tuvo la suerte de que su apellido es Slaughter (matanza). Asumo que ese nombre le ha de haber proporcionado gran popularidad en lo que lleva de vida.

Caso 7: Cortesía de Marci, mi vecina de cubículo. Justo hoy, hace unos minutos, recibió una llamada de una mujer que se quejaba de que ya había hecho su orden, pero nos pedía enojada que por qué rayos no habíamos hecho el cargo a su tarjeta, pidiendo que tomáramos ya el dinero del banco. Primera vez que oigo una queja pidiendo que tomen su dinero. Usualmente oímos quejas de lo contrario.

Caso 8: Este caso viene gracias a la experiencia de una de mis mentores en el trabajo. Un día llamo una mujer que quería comprar una nueva base para su monitor. Mi mentora quería mandarla a repuestos, pero la señora se negaba una y otra vez, diciendo que no le habían entendido, que ella quería una base para el monitor. Minutos más tarde y unas cuantas maldiciones (en muting por supuesto) por parte de mi mentora, y se da cuenta que lo que la tipa quería era una nueva torre, porque ahí es donde ponía su monitor y eso era lo que se había jodido.

Caso 9: Una de las llamadas mas emputadas que he recibido hasta ahorita. Esta mujer que ya había regresado un producto y estaba esperando la devolución de su dinero. No se bajo qué circunstancias estaba, pero todavía no tenia su dinero. Así que me estaba llamando para informarme que ya había hablado con su abogado, que después hablaría con la prensa, y que habrían noticias de como la compañía era todo un fraude, y que demandaría. Después de oír las rabietas de esta mujer, pidió ser mandada a Servicio al Cliente. Y para allá se fue la mujercita. Dele mujer, saque su ira... no conmigo por supuesto, pero dele, sáquela


Canción del día: "Pa Mi Casa" de Bebe

Delirio nocturno: en esta bella noche...

OK, llevo un mes sin escribir. Uno: no tenía algo muy desarrollado para ponerlo aquí. Dos: Cuando al fin lo tenía, se me olvidaba por mis quehaceres aquí.

A ver... al fin estoy trabajando. En un call center. Como operadora gracias a Dios. Sentiría pena por la pobre persona que me pida ayuda si yo estuviera en Soporte Técnico. Y no tengo mucha motivación para vender realmente, así que operadora si me queda bien.

Aunque ya sabía a lo que iba, es justo ahorita cuando me estoy dando cuenta del charco de lodo con mierda en el que me estoy metiendo. Justo mientras estudio es cuando a mí se me ocurre "hey, ¿por qué no trabajo y ahorro un poco de dinero?". Si, era una buena intención al inicio, eso de venderme como una cerdita capitalista en un trabajo que realmente no es mi vocación. PERO, además de darme cuenta que el trabajo siempre lleva una responsabilidad, ahorita es cuando estoy viendo que balancear ESO y la universidad me va a sacar más canas verdes en un mes que mi hermana en lo que lleva de su existencia.

Hoy tuve mi primer pequeña evaluación en Bioquímica, la única materia que llevo este ciclo (¿había mencionado ya que me había llevado la chingada el año pasado en una materia? A pues, esa es, la estoy repitiendo.) Había leído mucho los días anteriores, ya tenía mi reporte listo, toda la vaina. Y sentí que me fue bien. Alrededor de las 2 pm, cuando salí de clases, realmente pensé que podía ser posible trabajar Y estudiar.

Llegue al trabajo antes de las 5 (trabajo de 5 pm a 9 pm por cierto) y toda la primera hora de llamadas de hoy fueron de gente borracha, malagradecida o simplemente psicótica. Todos tenemos nuestras malas experiencias en el trabajo. Pero fue justo en ese momento cuando me puse a reflexionar sobre cuánto tiempo iba a poder seguir haciendo todo esto: Estudiar hasta tarde el día anterior, pasar toda la mañana en la universidad, hacer evaluaciones, regresar a casa con el tiempo justo para comer y cerrar los ojos 15 minutos, ir al trabajo y enfrentarme a cientos de llamadas que pueden ser tanto buenas como malas.

Para el final de esa hora, tenía ganas de aventar el maldito teléfono fuera de mi cubículo. Pero solo me postre en mi asiento, y cerré los ojos unos segunditos, mientras pedía por serenidad. Al rato paso uno de los tipos que fue mi mentor en mi semana de entrenamiento en el trabajo. Me pregunto que como me iba y dije casi sin pensar: "Aquí, todo bien. Con ganas de matar a gente". Me respondió: "¡Perfecto! Ya eres uno de los empleados de la compañía." No sé si eso debía alentarme o deprimirme más.

Así que en esta bella noche, mientras ahogo mis penas en una galleta de chocolate, reflexiono sobre el rumbo de mi vida. Es usualmente esta hora en la que más me pongo a pensar sobre estas cosas (asumo que tiene que ver con la falta de sueño). No sé cuanto más durare en el trabajo. No sé cuanto más podre seguir arreglando mi horario para estudiar y salir bien.

Solo sé que ahorita... tengo sueño.

PD: Un pequeñito saludito a una chica llamada Brenda. Vi el comentario que pusiste. Y créeme, me alegro mucho el día... o la noche realmente. De vez en cuando juro que le estoy escribiendo al vacio. Es bonito saber que hay un par de personas que se entretienen con mi pobre relación con la cordura.


Canción del día: "Cinema Italiano" de la banda sonora de NINE.