jueves, 5 de noviembre de 2009

Sobre cine: La experiencia de ir al cine...

A mí me encantan las películas. Yo adoro ver películas. Soy una completa cinéfila, no tengo una película favorita porque hay demasiadas que me fascinan. Me gustan de todo género. Y yo usualmente prefiero disfrutarlas cómoda en mi casa, en pants y camiseta, hartando como cerdita lo que encuentre en la refri.

Pero no significa que no disfruto ir al cine de vez en cuando a tener toda la "experiencia" que le dicen. Se siente genial. Pero últimamente... la "experiencia" ya no es tan genial.

Tuve la oportunidad de ir al cine con dos de mis primos (Miguel y Manuel) y mi hermana hace poco. Tenía ratos de no ir al cine. Y ahí estábamos, viendo la cartelera entre los 4... y nos tomo casi 20 minutos decidir CUAL película veríamos. ¿Por qué? Porque el primer problema que encontramos hoy en día con el cine son las propias películas que muestran. El buen cine, o no vayamos tan lejos y exigentes, el cine realmente entretenido, se ha vuelto lo que el lince ibérico al ecosistema: una especie en peligro de extinción.

Es que miren las opciones, solo abran el bendito periódico. Yo solo tuve que ver media cartelera. Todo lo que hay ahora son... dios: Precuelas, secuelas, reinicios, adaptaciones de comics o programas de televisión (admito que algunas son buenas, la ultima de Star Treck me dejo pasmada de lo buena que es... Pero cuantas veces puedes revivir al medio lerdo de Jason Voorhees con su sierra, y esperar que el idiota me siga asustando. Piden mucho de mí.)

Estaba Saw VI, Terror en la Antártida, The Women, Lluvia de Hamburguesas, Marido por Accidente y Land of the Lost. Pues... las opciones no nos emocionaban a todos de la misma manera. Miguel iba por cualquiera que nosotros eligiéramos, Manuel quería una de miedo, yo no quería ninguna romántica ni para cheras por que no andaba con ese humor, y mi hermana no sabía que quería ver, pero no le sonaba una de miedo. Pero todos estábamos de acuerdo que no queríamos esperar una hora por una función. Así que las opciones finales estaba entre Saw VI, Terror en la Antártida y Lluvia de Hamburguesas. Al rato también descartamos Saw VI porque mi hermana es menor de edad y no la dejan pasar. Lluvia de Hamburguesas no le sonaba a Manuel... así que fueron 4 boletos para Terror en la Antártida. Jazmín tendría que aguantarse el miedo.

Vimos los precios. Y pareciera que los precios de las entradas tienen síndrome de gasolinera. Asumo que la meta de los cines salvadoreños es llegar a los precios que tienen los cines norteamericanos, que cobran 10 dólares. Es más, el galón de gasolina cuesta menos que la entrada al cine (por el momento). Pero nuestros primos nos invitaron la entrada. Todavía hay caballeros.

Nosotras invitamos la comida: 4 sodas medianas, 2 palomitas medianas con mantequilla y 1 mediana con caramelo. Todo costo más de lo que yo gasto al mes en la universidad. Por Dios, que tanta será la demanda mundial que mi soda tiene que costar tanto.

Entramos a la sala, con 10 minutos de anticipación. Así que nos sentamos y disfrutamos de los anuncios comerciales que ahora ponen ANTES de los anuncios de las películas. Eran anuncios normales: sobre carros, telefonía celular, las ventajas de tener una membresía al cine (las palomitas a un dólar... eso me hubiera ayudado), y algunos datos curiosos de las películas que están ahorita exhibiéndose. Todo bien... Hasta que me doy cuenta que están poniendo la misma serie de anuncios una y otra vez... Por 10 minutos... Así es como me imagino que torturaban a los prisioneros en Guantánamo.

Por fin se apagan las luces, pasan los avances de cine, estoy completamente cómoda, con mi comida en su puesto... y descubro que lo último que hay en la Antártida es terror. Acabamos de gastar, en colectivo, casi lo mismo que pago en mensualidad en la universidad... para que no me dé ni miedo, ni entretenimiento del sano ni del morboso, nada de nada. Lo único que sentí fue como exageran con el aire acondicionado.

Cuando tenga curiosidad por una película, mejor la compro original o pirateada, o la bajo. La experiencia ya no es la misma. Cuando una película de verdad valga la pena, ahí hablamos.



Canción del día. "Sweet Lullaby" de Deep Forest.

1 comentario:

Fr Doshache dijo...

Canción del día: Mr. Brightside