¿Qué se puede decir de hermana? Pues... mucho. He compartido 15 años y 160 días de mi vida con ella. He compartido cuarto con ella por 15 años y 158 días. Amo a mi hermana... aunque a veces creo que sería mejor para las dos mantener un amor a distancia.
No se puede bromear con ella, desde pequeña es así. No es porque sea seria, sino porque es... TAN LLORONA. Le movías el cubito de juguete, lloraba. Le tocabas la cabeza con el mango del cepillo de dientes, lloraba (y te acusaba con mi mamá de que la habías "atacado"). Contabas una broma de como de chiquita una vez se deslizo en la nieve, lloraba. Cuentas hoy en día de como todavía tiene un CD de Belinda... y llora. A veces se me olvida su modo de ser y me pongo a fregar con ella.
Dos minutos más tarde recuerdo que es mi hermana, y la dejo sola a que termine su berrinche. ¿Alguna vez vieron en Animaniacs, el corto de una tipa que se llama Katy Kaboom? Pues... les presento a Jazmín Marisol Escobar Flores, en versión animada.
En esta ocasión, compartiré una anécdota sobre su sollozante niñez. Y si, incluye a Jazmín llorando... otra vez.
Erase una vez, en una ciudad no muy lejana, Jazmincita, una hermosa niña de tez clara y rizos rubios (que con el tiempo se oscurecerían, y se volverían lisos gracias al amor de la niña por quemarse el pelo con plancha). Era una niña alegre, risueña, encantadora... e increíblemente consentida. No había niño o adulto que no le diera lo que pedía con tal de que Jazmincita no llorara. (¿Quieres mi pedazo de plastilina? Seguro. ¿No te quieres comer los ejotes? Claro. ¿Quieres que veamos la Sirenita por milésima vez en 4 meses? Por supuesto. Solamente no llores.)
Llego el tiempo en que Jazmincita tuvo que ser mandada a un mágico mundo, donde por primera vez compartiría su vida con seres completamente desconocidos. La mandaron al kinder. Y fueron días gloriosos... para la hermana de Jazmincita, no tanto para los compañeros o las profesoras de Jazmincita. Se enojaba más que de costumbre, porque esta vez no eran tantos los que le cumplían sus berrinches. Jazmincita había encontrado su Muro de Berlín.
Pues se anuncia un día un gran evento, donde estaban invitados todos los niños de este mundo tan mágico. Habría música, bailes de distintos tipos, refrigerios, disfraces, y muchas fotos que tendrían un futuro avergonzante. Era el día del acto de clausura de año.
El salón de Jazmincita representaría la afamada canción infantil "La Marcha de las Letras" de Cri Cri (estoy en un debate con un amigo sobre si era "de las Letras" o "de las Vocales", por que aparece de ambas maneras). Y nuestra pequeña seria la I, justo la de la mitad.
Hicieron los ensayos durante semanas, todos felices de poder salir bailando frente a sus madres. Los disfraces serian sencillos: anuncios de cartón puestos sobre el pecho y la espalda, con la letra de cada vocal a representar. La letra grande claro, y con lentejuelas y brillantina, por si no quedaba claro que había que ver el letrero.
Y llega el gran día. Llegan padres, madres, hermanos mayores renuentes, para ver a los niños bailar. Pasan diferentes actos: villancicos navideños, canciones de Menudo. Al fin anuncian que viene "La Marcha de las Letras". Y empieza por los parlantes a sonar la canción, mientras los niños comienzan a marchar por el escenario:
Que dejen toditos los libros abiertos,
Ha sido la orden que dio el general.
Que todos los niños estén muy atentos,
Las cinco vocales van a desfilar.
Primero verás que pasa la A,
Con sus dos patitas muy abiertas al marchar;
Ahí viene la E, alzando los pies,
El palo de en medio es más chico, como ves;
Aquí está la I, le sigue la O,
Una flaca y otra gorda porque ya comió...
Y ahí es donde acabo la parte del cuento de hadas. Lo de flaca no estaba tan lejos. Efectivamente, ahí venia la I. Chillando su vocal durante tooooooooodo el maldito acto. Tengo fotos. Nadie sabe por qué lloro, por que siguió llorando, por qué subió si andaba llorando. Misterio completo.
Fueron muchos sus berrinches antes, y después. MUUUUUUCHOS después. Y todavía no se han acabado.
Amo a mi hermana, en serio. Pero a veces creo que la distancia aviva el amor del ser querido.
Canción del día: "Where The Road Meets The Sun" de Katie Herzign y Matthew Perryman Jones
1 comentario:
jajajjajaj :D
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