Que hay días en los que tengo que frenarme para no atacar a mi hermana. Y no me refiero a verbalmente, hablo de tirarmele encima y quitarle lo estúpida a sopapo limpio. Admito que la mitad de las ocasiones en que siento esto, es mas cosa mía, por tener poca paciencia. Lastimosamente, la otra mitad es cuando mi hermana ha olvidado pensar antes de hablar, o actuar... o respirar. 90% de todas las veces, mi voluntad gana y la niña puede vivir un día mas sin recibir una cachetada. El otro 10% no creo que necesite explicación.
Ahora, especificare que mi hermana ya tiene 17 años, ya se va a graduar del bachillerato, y las dos tenemos una constitución física parecida. Para que no crean que soy un ser de lo mas atroz, porque la niña entra a una lucha desigual. Esto no es David contra Goliat. Es mas bien Goliat contra... el clon de Goliat, digo yo.
Creo que el compartir una habitación por los últimos 17 años, 5 meses y 11 días, ha afectado la relación que tengo con mi hermana. Y es que dicen que la distancia aviva el amor al ser querido... pero aquí la cosa es que no he tenido distancia.
Canción del día: "Animal" de Miike Snow
No hay comentarios:
Publicar un comentario