viernes, 21 de enero de 2011

Yo confieso...

Que no me considero como una buena persona. Soy una persona que realiza buenas acciones cuando se puede, si. Pero no soy una buena persona. Soy egoísta con mi tiempo; soy déspota con quienes considero que se han ganado mis malos deseos; prefiero golpear y después preguntar, y en último lugar disculparme; soy una persona que considera la violencia física antes del dialogo como resolución de problemas. Soy una persona que sonríe cuando piensa en venganza.

Toda mi infancia y parte de mi adolescencia fui sumisa. Creo que mi comportamiento actual es una respuesta a eso. O simplemente soy sociópata. Habría que dejarles eso a los profesionales.




Canción del día: "Still" de Alanis Morissette (de la banda sonora de Dogma)

martes, 4 de enero de 2011

2010, tu música me dejo COMPLETAMENTE CHINA.

Y no toda la música, dejare en claro. Siempre, y quiero decir SIEMPRE, aparecen unas cuantas canciones que pegaron con todo. La radio las puso. El sistema de sonido en el supermercado las puso. El bar de striptease del vecindario también las puso. Todas y cada una de las fiestas de 15 años las puso hasta el cansancio.

No es por quitarle merito a la canción, no señor. La gran mayoría son muy buenas. Pero hasta lo bueno en repetición termina por hartar. Muchas canciones, entre decentes, semidecentes y asquerosas, han pasado a engrosar este grupo selecto año tras año: "Mariposa Traicionera" y "Labios Compartidos" de Maná (estandartes en todo chupadero de playa que se respete), "Welcome To The Jungle" de Guns N' Roses, las babosas de las Ketchup que solo pegaron con "Asereje", y por supuesto, la ahora infame "Macarena" de Los Del Rio (no me he olvidado de la Lambada ni de la Mayonesa, que toda fiesta de quinceañera de finales de los 90's e inicio de los 2000 las usaron hasta decir YA NO).

Este año, en mi opinión muy personal hubieron 5 canciones que los disc jockeys abusaron completamente, los vendedores de CDs en la calle exprimieron hasta dejarlas sin pulpa, y la cabrona que iba a la par mía en el bus tenia guardadas en su celular (¿cómo me di cuenta? la muy imbécil no se puso audífonos). Y claro, estas son las que ALCANCE A OIR. Por mis estudios, hubo muchas de las que me salve.

Aquí están, en orden ascendente:


5) "Telephone" de Lady Gaga con Beyoncé.

No, no odio a Lady Gaga. He tenido pesadillas con algunos de sus atuendos, si, pero algunas canciones están buenas. Eso sí, tuvo tantas canciones éxito este año pasado, con tanta repetición, que me costó elegir una que en algún punto no me terminara de hartar. Al final elegí la que tenía más silabas repetitivas ("Alejandro" le quedo ASÍ de cerca).




4) "Tik Tok" de Ke$ha

Sirve su propósito para discotecas y karaokes. También sirve su propósito de quemarme el tímpano después de 1000 repeticiones (gracias radio). Solo espero que ella sepa estar agradecida por la existencia del Auto-Tune.




3) "Niña Bonita" de Chino y Nacho

No solo los gringos tocaron sus canciones hasta morir. Estos dos tipos de veras que pegaron con esta cosa. Hasta anuncios de teléfono consiguieron. Agradezco a todos los vendedores de CDs alrededor de mi casa por no dejar que me olvidara de esta canción.




2) "Baby" de Justin Bieber con Ludacris.

Que se puede decir de Justin Bieber que no se haya dicho ya. Fui expuesta a esta encantadora joven de níveo cutis gracias a mis primas. Estoy esperando los días para que le cambie la voz. A ver como la hace ahí.




1) Y por una cabeza: "We No Speak Americano" de Yolanda Be Cool

¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! Basta. Basta como ringtone. Basta como canción de fondo en el centro comercial. Simplemente basta.




No quiero a ningún ofendido. No es que odie a los cantantes (excepto a Justin Bieber, y sé que no soy solo yo). Solo agradezco que ya sea 2011, y habrá otras canciones repetitivas que me hagan olvidar las anteriores.

sábado, 1 de enero de 2011

Carta pequeña y tardía a un ser querido

Ojala hubiéramos hablado más en el último año. Ojala hubiera ido más seguido a visitarte, cuando estabas en la ciudad. Ojala hubiera ido a más de tus fiestas. Siendo honesta el día de hoy, no me quedaba más de un par de horas a las fiestas que si iba, en parte por decisión de mis padres, y en parte porque nunca sabia que hacer en ese tipo de fiestas, donde hay más alcohol que otra cosa. Ojala te hubiéramos invitado más seguido a nuestra casa.

Lamento no haber conocido acerca de tu condición con más tiempo. En mi interior, te juzgue sin saber, solo pensando que estabas siempre ausente porque no te importaba los que dejabas aquí. Perdóname por no entender mejor tus razones, por no preguntar.

Me molesta que no recuerde cuando fue la última vez que te vi. No recuerdo si te abrace, si me despedí de ti.

Ahora ya no estás, y a diferencia de muchas partidas, esta todavía la niego, porque suena tan increíblemente ridículo el que te hayas ido, es tan irreal la condición bajo la que te fuiste. Veo a los que dejaste devastados... e intento convencerme de que no es cierto, de que sigues aquí. De que cuando vaya a tu casa, estarás tomando un vaso de soda, sentada junto a tu esposo, cargando a tu nieto. Que te habrás comprado un nuevo barniz de uñas y recomendaras ese color para mí.

Lo siento mucho, tía. Lo siento tanto. Siento no estar segura si alguna vez te dije en voz alta que te quería. Siento no haber demostrado mi aprecio por todas tus atenciones. Siento no haberme enterado antes de todo esto y haber ayudado más.

Adiós tía hermosa.