Inicia la película con la narradora, hablando de un reino "prospero, tranquilo, rico en romance y tradición". Vaya, prospero te lo creo, por que existen ejemplos. Tranquilo... tal vez. Rico en tradición, eso es normal. En romance... eso si no me lo podía. ¿Cómo pude un poblado ser "rico en romance"? ¿Los habitantes pasan manoseándose y tirándose piropos?
En ese hermoso reino, en un castillo señorial, vive un caballero viudo con su hermosa hija Cenicienta. Pensando en que la niña necesita el cariño de una madre, se vuelve a casar con una dama, ella también viuda, y con dos hijas. OK, aunque esas situaciones de hogares de un solo padre a veces funcionan, no niego que el hombre tenía muy buenas intenciones. Ahora, tan desesperado estaba, que de entre TODAS las mujeres del reino, eligió a la única con cara de rancia (y con una progenie con el mismo semblante). El hombre no era feo, yo digo que tenía más opciones que esa. Esa señora es responsable de toda la mala fama que tienen las madrastras alrededor del mundo.
Pero con mala fortuna, el bondadoso padre fallece, dejando al descubierto el verdadero carácter de la madrastra. ¡¿De qué se murió el hombre?! Estaba joven, robusto, sano, rosado. Y de la nada, PFFF, se muere. Y digo yo, ¿alguien se puso a pensar cómo fue que se murió el primer marido de la tipa fea? No lo mencionan. Por todo lo que sabemos, el primer esposo también pudo haber sido un hombre sano, que muere de la nada. ¿Coincidencia? Yo digo que NO.
Cenicienta, humillada y sola, termina siendo la criada de la casa, mientras que la madrastra se gasta la fortuna de la familia en sus hijas, dejando el castillo casi en ruinas. Pero ella siempre se mantuvo amable, con la esperanza de que algún día todos sus sueños se hicieran realidad. La pobre niña tuvo la mala pata, entre muchas cosas, de nacer cuando aun no existían leyes acerca del trabajo infantil, porque su historia se parece a la de cualquier niño de maquila tailandesa. Y mi teoría de que el primer producto de exportación de ese reino era el peyote lo avala el hecho que la tipa sigue feliz. Feliz y explotada.
Cenicienta despierta cada mañana de buen espíritu, con la ayuda de sus amigos los animalitos del campo. Ella canta acerca de lo bello de sus sueños, mientras los pájaros y los ratones oyen embelesados. Una prueba más de que ese pueblo solo cultiva peyote. Los animales hacen locuras en la casa, y actúan increíblemente felices. Ni mis perros actúan así, caramba. Al otro lado del caso, la tipa se ha vuelto tan dependiente de sus amiguitos animales, que aparentemente no se puede levantar, bañar, ni vestir sin su ayuda. Para ser una empleada domestica explotada, eso suena algo inútil.
Sus amigos, los ratoncitos, le informan acerca de los nuevos acontecimientos de la casa, como cuando un nuevo ratoncito aparece. Cenicienta lo invita al grupo, dándole ropita para vestir. Si Blanca Nieves estaba delirante hablándole a los animales, Cenicienta esta peor: a ella LE RESPONDEN de regreso. Y ella les hace ropa a los roedores, y a los pájaros. Por Dios, HASTA LOS BAUTIZA CON NOMBRE Y TODO. Estoy pensando ahí cultivan cualquier clase de alucinógenos. Asumo que este reino no está en Francia (iba pensando algo así como Ámsterdam).
Vemos la rutina de Cenicienta, donde despierta a la familia todos los días, limpia la casa y alimenta a todos los animales, incluyendo al gato de su madrastra, Lucifer. Creo que ya sé cómo fue que se murió tan misteriosamente el padre de la chica. La madrastra ha de tener pactos con el diablo y a cambio tiene que cuidar al anticristo felino. Solo digo, que no me sorprendería si la señora tiene algún altar con sangre y azufre en un rincón de la casa.
Mientras tanto, en el palacio real, el rey se estresa porque su hijo no muestra deseos de casarse. Determinado a ser abuelo un día, él y el Duque organizan un gran baile para el Príncipe, con la esperanza de que su hijo se enamore de alguien y se case, por lo que invitan a todas las damiselas elegibles del reino. Ya tenemos a quien culpar por ser la inspiración de todos esos realities de "amor": es por culpa de esta pelicula que Tila Tequila buscaba pareja.
Cuando llega la invitación al baile, Cenicienta le pide permiso a su madrastra para poder atender. Ella le da su aprobación, con la condición de que termine todos los quehaceres y que consiga un traje adecuado. Para consumir su tiempo, la madrastra y sus hijas le dan una montaña de tareas. Pero sus amigos los ratoncitos y pajaritos utilizan perlas y tela abandonada por las hermanastras para mejorar un vestido de la difunta madre de Cenicienta. Y regresamos al maltrato y trabajo infantil. Este reino está mal... Pero por el lado bueno, si algún día pone leyes acerca de lo anterior, siempre tienen a los pájaros y los ratones como una fuerza de trabajo sin utilizar.
Cuando su familia regresa, y ven su vestido, sus hermanastras arrancan todos los detalles de este, dejándolo deshecho, mandando a la pobre Cenicienta llorando hacia el jardín, mientras madre e hijas van hacia el baile. Bueno, le arrancaron la ropa, la dejaron casi desnuda, mientras la madrastra observaba, y todas menos Cenicienta lo disfrutaron... ¡¿alguien me puede negar los deseos homoeróticos que burbujean dentro de esas chamacas?!
De repente, aparece la buena Hada Madrina de la joven, y la transforma para el baile, con un hermoso vestido azul y zapatillas de cristal. Transforma a los ratones en caballos, al perro en lacayo y a un caballo en cochero. Y le crea un carruaje de una calabaza. Cenicienta parte al baile, después de una advertencia del hada de que el encanto acabaría con la última campanada a la medianoche. ¿Donde carajos ha estado esta Hada Madrina en toda la vida de la muchachita? ¿Donde estuvo cuando se murió su mamá, cuando su papá se cogió a ese esperpento de madrastra, cuando el papá también se murió, cuando su madrastra la agarro de sirvienta/posible esclava sexual? Esa es un hada de lo más mediocre. Es la única del universo de Disney cuyos conjuros tienen una fecha de vencimiento.
En el baile el Príncipe rechaza a todas las doncellas, pero al ver a Cenicienta, se vuelve completamente cautivado. Bailan toda la noche, hasta que tocan las 12 y la joven huye hacia su carruaje, dejando una zapatilla en el camino. El Rey y el Duque utilizan esta zapatilla para encontrar a la misteriosa joven. En todo el tiempo que la muy tarada paso embobada con el Príncipe, no se le ocurrió mencionarle quien era, donde vivía, NADA. ¿Cuál era la gran necesidad de mantenerlo en secreto? "¡Ay no!, mi madrastra me regañara. ¡No debo decirle nada a la única persona que podría sacarme de este hoyo en el que estoy metida!". ¿Qué, de repente desarrollo síndrome de Estocolmo? Otra cosa que la inútil de su hada madrina nunca le dio: cerebro.
Al día siguiente, se da una proclamación real, en la que se da a conocer que el Duque visitara cada hogar del reino en búsqueda de la dueña de la zapatilla de cristal, para poder casarla con el Príncipe. Cuando la noticia llega a su casa, las hermanastras comienzan a arreglarse para la visita, y al notar como Cenicienta tararea feliz la tonada de la noche anterior, su madrastra la reconoce como la mujer misteriosa, por lo que la encierra en su cuarto en el ático, donde sus suplicas solo son atendidas por sus amigos animalitos. Bueno, ¿y no estaba gritando desde su cuarto? ¿No habían guardias, aunque sea un lacayo esperando afuera, alguien que oyera a una mujer gritando auxilio? Lloro por la seguridad de ese reino: se podría incendiar la panadería principal con todo y el panadero adentro, y lo único que moverá a los guardias es el olor a pan tostado.
A la llegada del Duque, los ratones logran robar la llave, y con mucho esfuerzo, liberan a Cenicienta de su cuarto. Mientras tanto, las hermanastras prueban la zapatilla, pero sus pies terminan siendo demasiado largos. Cuando el Duque esta por irse, Cenicienta aparece, pidiendo la oportunidad de probarse la zapatilla. Para evitarlo, su madrastra tropieza al Duque, haciendo que bote el zapatito y este se haga añicos. Todo parece perdido, hasta que Cenicienta muestra que ella tiene la otra zapatilla. A ver: la vieja maltrata a la chica, la encierra, deliberadamente tropieza al tipo que va cargando una zapatilla de cristal, que comprobamos que se puede quebrar y crear serias laceraciones... y nadie, absolutamente nadie hace nada contra la señora. No solo no existen leyes contra el trabajo infantil, simplemente no hay leyes… Mira donde se viene a enterar uno que el reino donde vive Cenicienta sobrevivió al incendio de Sodoma y Gomorra.
Después todo es felicidad. Cenicienta se casa con el Príncipe, mientras sus amigos los animalitos le tiran arroz en la boda. Y todos viven felices para siempre. Hasta que nos damos cuenta que toda la relación y subsecuente matrimonio está basado y totalmente compuesto de una sola noche en la que estos dos bailaron y casi no cruzaron palabra. Hay borrachos en Las Vegas que se están casando en este preciso momento, que puedo apostar han hablado más que estos dos idiotas. Claro, ahora ya fueron a la Iglesia, ya dijeron que si, no hay vuelta atrás. El príncipe tiene que darse cuenta después, cuando ya es muy tarde, que la tarada de su esposa llevo pájaros y ratones al castillo porque "ella no podía dejar a sus mejores amigos". Y debe afrontar la posibilidad que los únicos nietos que le dé a su padre podrían tener una enfermedad mental. El hijo del último zar de Rusia, el pobre Alexei, con todo y su hemofilia, llego a este mundo más sano que cualquiera que saliera de esa progenie mágica.
Walt Disney, maldito degenerado.
Canción del día: "Rebel Rouser" de Duane Eddy
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