viernes, 29 de enero de 2010

Entrando al mundo laboral: No soy un peligro para la sociedad.

No obtuve el puesto para el call center anterior. Me volvieron a llamar para informarme de un trabajo temporal, pero no alcance a contestar. Pero bueh, lo que pasa, pasa.

Ray, al que ya mencione un par de veces, me recomendó a la empresa donde el trabaja. Me recomendó para lo mismo, un call center. No crean que fue SOLO por la bondad de su corazón que me refirió. Él también consigue un bono si me aceptan en el entrenamiento, y creo que otro bono más si paso cierto tiempo trabajando en la empresa. Ray, si algún día lees esto, nos iremos 50-50 en ese bono.

Pues fuimos Nadia (otro personaje conocido) y yo, referidas por Ray, a las pruebas de aptitudes y
a la entrevista el mismo día. Esta vez hicimos las pruebas por teléfono. Honestamente, las dos nos sentíamos algo ridículas respondiendo frases completamente aleatorias a un aparato. Pero uno hace lo que se debe para poder trabajar.

Días más tarde, recibí una llamada. Aparentemente, a los entrevistadores no les parecí muy estúpida y me están considerando seriamente para uno de los trabajos de medio tiempo. Me han pedido que llegue el próximo lunes para el "security background check"... Asumo que quieren saber que además de no ser estúpida, no soy un caso común de delincuente juvenil con psicosis. Y no lo soy, voy a hacerlo constar.

A la mitad de esta semana me di cuenta... que tal vez era necesario llevar ALGO a este chequeo. Tenía la vaga idea de que alguien me había mencionado tener que ir a la PNC a pedir unas cosas, para el proceso de pedir empleo. Así que le pregunte a Ray que tenía que llevar... me dijo lo que él ASUMIA, pero no tenía tiempo para esperar toda una confirmación. Por lo tanto, hoy fui a realizar un tour por diferentes puestos de seguridad.

Originalmente iba a ir hasta el centro de San Salvador para ir a sacar la solvencia de la PNC que dice que no hay órdenes de arresto a mi nombre. Yo... no quería ir hasta el centro. Ahí es donde el tiempo se fue a morir. Pero me dijeron de la opción de ir a una oficina de solvencias cerca del Galaxy Bowling. ¿Más cerca de mi casa? ¡Wujuuuuu!

Fui a la oficina, me tome mi tiempo moviéndome de silla en silla, mientras llenaba mi formulario. Le puse buena cara a la señora antipática que recibió mis datos y me tomo la foto. Me embadurné los dedos en tinta para ponerlos en el formulario. Y estaba esperando a que me dieran mi solvencia... cuando llegaron los de CAESS a cortarle la energía a la oficina. Interesante: hasta a los agentes que velan por la justicia se les olvida pagar las cuentas de vez en cuando.

Parecía que este impasse me iba a retrasar demasiado. Todavía me faltaba sacar la solvencia de antecedentes penales, Dios sabe cuánto tardaría eso. Y los de la oficina decían que probablemente tendrían luz para el lunes. NOOOOOO. Esto es un chiste del Cosmos. Pero uno de los encargados me vio una cara de buena gente, y me envió a mí y a otra tipa a la oficina del centro. Como nuestros datos ya estaban en el sistema, sería solo de llegar y pedirle a un señor que nos sacara la solvencia. Así que de todos modos termine donde no quería: El centro.

Pero claro, tenía que esperar a que mi papá llegara a traerme para poder ir a donde la vida no vale nada. Se tardo... mucho. Pero al fin llego, y en unos minutos ya estábamos en la otra oficina. Espere un ratito a que llegara el hombre que me daría la solvencia, porque andaba almorzando (Por supuesto que estaba almorzando, si llegue una hora DESPUES de que me dijeran que podía ir a esa oficina.). De ahí todo fue más rápido.

AL FIN recibí la solvencia. Irónicamente, el papel que dice que no tengo procesos policiales pendientes es el que me muestra en una foto con cara de convicta. La otra solvencia la fui a sacar más cerca de mi casa, porque no me emocionaba estar en el calor del redondel Don Rúa por lo que bien podría haber sido una eternidad.

Entonces, ya estoy lista para el lunes. La PNC dice que no soy una transgresora. Quien sabe si seré loca.


Canción del día: "Samba de Janeiro" de Bellini

domingo, 10 de enero de 2010

Sobre cine: las leyes sin escribir del cine

Primero, déjenme poner en claro que cuando voy al cine, son solo por dos razones (mi propia ley, no una del cine en general):
  • La película es bárbara y he querido ir a verla desde que observe el tráiler. La presencia o ausencia de compañía no influye (fui a ver "The Hangover" yo solita).
  • La película la quiere ir a ver conmigo alguien a quien aprecio, y no tengo el corazón para decir que no. Puede que las disfrute, puede que no, pero no fue mía la iniciativa de ir.

Hoy, por ejemplo, fui a ver Avatar. A diferencia de gran parte de la población MUNDIAL, a mi no me emocionaba tanto verla, no importa que tan reales se vieran los tipos azules. Pero mi mamá ya la había ido a ver con unas amigas suyas, y había hecho campaña en la casa de que la fuéramos a ver los 4 (no friega así para que todos hagamos dieta, pero si para que vayamos al cine... interesante). Esta película termino por gustarme.

Vamos al cine, compramos los boletos, vamos a la sala, buscamos asientos... y veo que me toco justo a la par del único niño menor de 10 años en toda la sala. Esa es una de las leyes sin escribir del cine: casi siempre habrás de sentarte a la par, o justo detrás del niño molesto en la sala. (Atrás es peor en algunos casos, sobre todo cuando el muchachito tiene la asombrosa capacidad de patear el respaldo de tu asiento 40 veces/minuto.)

No tengo nada en contra de los niños... pero los conozco bien. Y sé que este niño de 5 años me va a hartar durante la película. El que hable durante la película no me molesta tanto, porque YO lo hago, pero me molesta lo que habla (o más bien lo que grita): "Papá, quiero palomitas", "Papá, tengo que ir al baño, me estoy haciendo pipiiiiii", "Papá, mira, el asiento se mueve", "Papá, ponme mi gorrito", "Papá, quítame mi gorrito", "Papá, el señor estaba soñando ¿verdad?" (En este momento me dan ganas de quitarle el 2° cumbo de palomitas de la mano y decirle firme pero educadamente "NOOOO, NO ESTA SOÑANDO, PEDAZO DE INCORDIO, SE PUEDE CONECTAR Y DESCONECTAR CON EL OTRO CUERPO. ¡PRESTA ATENCIÓN ENANO!"... pero no creo que eso me hubiera hecho muy popular en la sala). Y como que por fregar, su papá le daba su celular para que jugara, mientras pasaban las partes que lo aburrían. Malditos soniditos.

Lo que me salva es mi predicción de que el enanito se quedaría dormido tarde o temprano, siendo una película tan larga (tengo experiencia previa, mi hermana se quedo dormida a la mitad de "El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo"). Y tenía razón: después de la mitad de la película, el enanito ya esta babeando sobre el brazo de mi silla. Eventualmente su papá se lo lleva y puedo disfrutar de la película a gusto.

Hay otra ley sin escribir, bajo la cual siempre habrá algún desconsiderado que no pone en Silencio su celular en el cine, e invariablemente será a este tipo al que siempre llamaran durante la película. Yo personalmente odio eso. Pero hasta este momento de la película (ya se fue el niño), no ha ocurrido ninguna ejemplificación de esta ley. Pero con mi suerte, en cuanto pienso en eso, pasa. Dos minutos después de pensar en esto, a alguien le suena el celular. Fuerte.

Y reconozco el tono.

Gracias Papá, por no poner en Silencio tu celular.

Siendo mi progenitor, se tardo un siglo en contestar. Y claro, cuando contesto, no pudo ser silencioso: "¿HOLA? ¿HOLA? (shhh) AQUI ESTOY (shhhhhh) ¿DONDE DECIS QUE ESTAS? ¿Y TU ABUELA? (shhhhhhhh) ¿Y CUANDO VUELVEN? AH QUE BUENO. (Mami, calla a mi papá por favor) MIRA, HABLAME MAS TARDE, AHORITA NO PUEDO HABLARTE MUCHO. VAYA HIJO, ESTA BIEN. (SHHHHHHHHHH!) ADIOS.

Hay muchas otras leyes que he experimentado a través de los años, pero que simplemente no me ocurrieron hoy:
  • Siempre te darán ganas de ir al baño cuando viene la parte emocionante (nunca antes, nunca después)
  • Si llevas palomitas, sin duda siempre alguna se te caerá y se ira donde no quieres (el escote si eres mujer, debajo de tu trasero para todos)
    Al salir de tu fila, siempre patearas a alguien (lo mismo se aplica a tu pie cuando alguien más sale de tu fila)
  • A la par tuya o en la cercanía siempre se sentaran, además del niño: el hombre con deseos de propagar su gripe, la pareja de enamorados que quiere perpetuar la especie en público, y/o la persona que pareciera que tiene Parkinson SOLO en la pierna o brazo más cercano a uno.

Estas leyes existen... lastimosamente.

Canción del día: "Strawberry Fields Forever", el cover de Los Fabulosos Cadillacs