Yo tengo una mente abierta para todo. Televisión, cine, comida, costumbres, ropa... y obvio, música. Pero como toda mente abierta... hay limites, ¿no?
Yo oigo todo tipo de música. El contenido de mi celular (ya no hablemos mi compu) da fe de eso. Tengo a Metallica, a Feist, Fabulosos Cadillacs, Bob Dylan, Holger Czukay (salud)... Y a Pedro Infante (tengo su versión de "Amorcito corazón", y no doy explicaciones a nadie).
Peeeeero, llego a un limite. Podre oír a Pedro Infante y su guitarra mágica (en serio: vean como en cada película en que sale tocando SOLO la guitarra y no aparece nada más en el horizonte que saque sonido, siempre pueden oír trompetas, violines y hasta acordeones). Podre oír música rara, o vieja, disco, indie... pero no me gusta seguir esa moda de las bandas (o solistas) del mundo adolescente.
Yo se que para gustos hay colores, y no todos pueden tener los mismos gustos que el resto del mundo. Pero se que hay mas de uno que ya se harto de oír a los ñoños de los Jonas Brothers, ¿a que no? O que ya no aguantan ver a las bichitas del Canal Disney saltando por doquier en ese su mundo de felicidad rosada quimicamente inducida (se que una de ellas, en toda su santurronería, siquiera ya vio los buenos efectos del tetrahidrocanabinol, no importa que paja metan).
Es que.. hay algo en ... esos... que me da... algo de asco.
Es que POR FAVOR. Nadie, y quiero decir NADIE, anda siempre tan feliz con todos, que el mundo lo ven de colores, que pasan bailando y cantando todo el tiempo, que juran que serán vírgenes para toda la vida (no quiero ofender... pero las estadísticas no mienten, más de alguno va a ser hipócrita con ese anillo de pureza). Nadie es así. Lo más cercano que están a eso son los monjes budistas que van a tirarle flores a los pies del Dalai Lama.
De alguna manera, han logrado invadir cada rincón de este nuestro amado planeta. Están en Japón, Australia, Namibia, Rumania... en la tiendita de la esquina, en el bus, en la mochila de mi compañera de clase... en TODA la maldita pared del cuarto de mis primitas. Ahhhhhh... es como Hello Kitty y Pucca, pero con gente real.
Pareciera que esos niños nunca crecen. Nunca. Los mantienen en esta imagen fabricada, en la que todos seran siempre chiquitos y "adorables", con sus Converse All Star rosados (noten: el color es el mismo, no importa el sexo del pegoste cantante), con su negación ante la ropa de gente de su edad, con ese tono de asexualidad (rara vez saldrán con un novio o novia, no vaya a ser). Todo por apelar a las masas crecientes de niñas sin identidad definida.
It's fake, people! Miley Cyrus tiene sus fotos mostrando su ropa interior. La tipa de High School Musical, una franquicia hecha para bajar el I.Q. de naciones enteras, se tomo fotos desnuda para mandárselas al novio (medio puta y de paso sin cerebro...). La infradotada de Belinda ya tiene un vídeo circulando por la web en la que se desnuda ante su webcam para el novio (las putas sin cerebro no se limitan a Gringolandia).
No puedo ponerme a oír una sola canción de CUALQUIERA de ellos. Lo único que pienso es en esa imagen pop azucarada y me da nausea. Y las letras de sus canciones... yo sé que se la quieren llevar de "solo escribimos temas sanos para la juventud" (aunque ellos NO escriban los temas)... pero una cosa es un tema sano, y otro es una unión de babosadas sin sentido acerca de amores, ropa, ositos de felpa, sus BFF (odio esa expresión), y días soleados. Un tema sano no significa desviarse a lo estúpido y sin fondo.
Así que si... mi mente usualmente abierta encontro su reja de titanio. Simplemente no puedo apreciar esas bandas, si todo el tiempo me dan pena ajena y/o risa. Y pues... como no puedo apreciarlos como ellos quisieran... los aprecio como yo quiero...