domingo, 17 de mayo de 2009

Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia

o mejor conocido como Mario Benedetti...
descansa en paz Maestro...

solo eso...


sábado, 16 de mayo de 2009

¡Maldita seas menopausia!

No, no tengo menopausia. No tengo ni siquiera 18 años, eso seria completamente RIDÍCULO.

Sin embargo... mi mamá si. OOOOOH SI. Sip, ella, la mujer que me trajo al mundo, esta llegando a ese momento mágico en toda mujer. Es como... lo contrario a cuando cumples 15: en ese momento tenes que sentirte la reina del lugar, bella, poderosa y dios sabe que más sentís con ese coma inducido por una tiara. Peeero, una vez llega la buena amiga menopausia, aparentemente es sinónimo de sentirse vieja, gorda, acalorada, y endemoniadamente emputada por nimiedades.

Y claro, la menopausia no es solo loca, es malditamente inoportuna. No sé como hizo el reloj biológico de mi mamá para que su transición a la menopausia coincidiera justo cuando comienzo a conducir y ya estoy llegando a edad legal... Es bello tener discusiones a diario con mi mamá por que de repente no le gusta el barniz de uñas que me puse o por que piensa que en todo momento que yo conduzca, de alguna manera nos voy a matar a ambas. Gracias menopausia.

Es que... es toda la maldita sintomatología la que no solo jode a la tipa en cuestión, pero también a la gente que tenga a su alrededor: amigas, compañeros de trabajo... y siempre lastimosamente, familia.

Primero los calores... oh dios, los calores. De manera técnica, me refiero al súbito aumento de temperatura corporal y su igual de rápido descenso a niveles normales. De manera práctica, es cuando tu madre es la única loca que se queja de que tiene calor... en medio de una película en el cine. Mi mamá empezó a comprarse abanicos, y originalmente pense que solo era gana de ella, que le gustaban. No señor, es por que ella necesita tener un abanico en cada rincón de la casa, en el caso de que se sienta como que esta en el cráter del Ilamatepec. Es la misma razón por la cual se compro unos atomizadores: uno para la casa, uno para la oficina y uno para el carro. No había lugar donde esa mujer no pudiera rociarme agua.

Después van los cambios de humor. Solo permitanme algo:.... PUUUUUUUTAAAAAA.

Se enoja por TODO. Llora por TODO. Es como tener un síndrome premenstrual elevado a la enésima potencia. Llora por que de pasada mencione que algún día (ALGÚN DÍA, nada cercano, todo a futuro) quisiera mudarme y vivir con una amiga mía. Llora por que no quería acompañarla al supermercado por que tenia que estudiar. Se ENOJA por que yo quería comprar un barniz negro para las uñas (que ella considera una estupidez de movimientos underground... dios bendiga su ignorancia) o por que yo quería ver un programa en particular que ella sentía que "me pudría la mente y no me enseñaba nada bueno"... Pues... ¿¿¿que programa hoy en día lo hace??? Si espera que me quede viendo el canal Infinito o el Discovery Channel, 24 horas al día, esta delirante. Una cosa es no estar de acuerdo con ciertas elecciones que hagan tus hijos... otra muuuy diferente es ponerte a putear a tus hijos por pendejadas que nadie más discutiría.

De ahí... su insomnio no me ayuda. Yo soy amante de dormir, pero también disfruto una buena desvelada simplemente haciendo nada en mi computadora. Justo ahí es cuando la Sra. Escobar se levanta de la cama por que no puede dormir, y decide ir a joderme por que yo ando desvelada. Tomemos en cuenta que esta es la misma mujer que no le gusta ponerse a ver películas a las 8, por que sabe que se las va a perder (ella se duerme tipo 9 de la noche). Sus ahora continuas fatigas también son entretenidisimas. Cuando vamos caminando por la calle, tengo que ir a paso de tortuga con freno de mano permanente, por que siente "que le va a dar un ataque, ya no puede ir tan rápido". Por dios señora, ¡la anciana con la caminadora ya nos paso!

Oh, y la falta de memoria. Puede que no sea tan malo como los demás... pero igual que se ponga a maldecir a los cielos por que no encuentra sus llaves en la cartera y a culparnos de agarrarselas sin su permiso (a pesar de que ella las dejo en la librera de su cuarto hace dos horas)... pues.. podría vivir sin ello.

Me tomare un pequeño parrafito para agradecer que otros de sus infinitos sintomas permaneceran solo dentro de ella y realmente no me afectaran tanto. No me jode que a ella se le ponga un poco mas seca la piel o que su contención urinaria disminuya tantito. O que se le baje la densidad a sus huesos. Y gracias a Dios que la disminución de libido no tiene absolutamente NADA que ver conmigo. Es más, no necesito saber de eso... nunca... jamás. Aunque... ahora que lo pienso, si se le baja la densidad de los huesos, puede que con esa su fatiga se caiga un día, se quiebre un hueso y me toque conducirla hasta el hospital... lo que significaría mas puteadas por parte de mi madre por mi manera de conducir. Carajo.

Ah... pero lo más genial, es que contrario al síndrome premenstrual, la menopausia dura... AÑOS. No semanas ni meses, AÑOS. Mi madre acaba de comenzar con esta mierda, y todavía le faltan los años más vergones de esa temporada. Significa que las discusiones por maquillaje, ropa, elecciones personales e ideas seguirán por un buen rato, sin importar que ya seré mayor de edad (cumplo años dentro de un mes).

Solo dejenme aclarar que yo no odio a mi madre, contrario a lo que los párrafos previos puedan sugerir. Es más, adoro a mi mamá, es fabulosa... cuando no esta obsesionandose con los jeans que ando puestos ("¿por qué, por queeee usas pantalones con roturas? ¿Y por que no les haces ruedo en vez de andar destrozando tus pantalones cuando caminas? Dime, ¿por queeeee?"). Pero hay algo. El amor podrá ser ciego... pero nadie dijo que el amor me hiciera ignorante.

Pues, se le hace de tripas corazón y me aguanto como puedo sus idioteces, repitiéndome a mi misma una y otra vez que no es realmente ella la que critica mi pantalón, sino que son las hormonas. Me pongo a consolarme pensando que pronto el alcohol sera legal y que tal vez cuando sea mayor de edad, la señora vea que ya no me puede discutir todo.

Pero claro... de ahi YO me obsesiono pensando "Holy crap, esa voy a ser yo algun día... ¡NOOOOOOOOO!"

martes, 5 de mayo de 2009

Soy una adicta, lo acepto...

Me costo un mundo enfrentarme a mi realidad. Pero no hay de otra. Acepto que... me he vuelto adicta... al Internet.

You can get addicted, seriously. Empezó hace unos... 4 años. Mis papás al fin pusieron Internet en la casa. Podía navegar ilimitadamente (a cambio de una módica suma, obvio). Nada de ir al ciber, o a la casa de mi abuelo. El mundo era mi ostra, y por Dios que yo agarre esa ostra, le puse sal y limón, y me la harte.

Primero pasaba mucho tiempo en el MSN. Chateando hasta muy tarde en la noche, tengo las mejores memorias y conversaciones con mis amigos cuando estamos ya delirantes por la falta de sueño. El primer paso de mi adicción se marcó cuando mande mi primer emoticon.

De ahí, uno se pone a ver que hay muchas páginas web... interesantes, poco productivas algunas, pero interesantes. Entre a las páginas de juegos online.. el siguiente paso a mi actual decadencia tecnológica. Pasaba horas jugando tetris, a decorar la casa virtual de algo, lo que sea.... con tal de que tuviera colorcitos llamativos.. :P

Cuando me tocaba hacer tareas, fue que descubrí a Wikipedia, Santa Patrona del reino del conocimiento virtual..... Fue casi como si la Nave Madre estuviera llamándome a casa. Hoy en día, cuando me da curiosidad algo, me pongo a investigarlo en Wikipedia. No hay dato de todos los personajes de la Warner Brothers que yo no conozca, o nombre de descendiente hemofilico de la Reina Victoria, la abuela de Europa, que no me sepa casi de memoria (Pobre Alexei).

El Internet nos pone webones. Por que para que comprar el periódico si en la web esta exactamente lo mismo, y gratis. Así que mi ritual de todos mis días es revisar las páginas de comics y de noticias. Si no veo a Garfield todos los días, me pongo algo... rara... como que me movieron algo de lugar... que obsesivo compulsivo suena eso XD

Y ni mencionar las redes sociales. hi5 fue algo que tome muy al suave... pero de ahí encontré Facebook, y ¡Oh la humanidad! Paso trabada horas ahí, poniendo fotos, videos, jugando con Madre Superiora, mi mascota virtual en Pet Society, ganándole a Efrain en los retos que me da. El "Carelibro" es, si no el mayor, de los más grandes pasos hacia una vida clavada en la compu.

No sé por que, eventualmente a muchas personas les gana el deseo que toda la gente sepa lo que piensan... 24 horas al día, todos los días de la semana. Ahora soy la orgullosa dueña de un blog, y desde ayer en la noche, de una cuenta en twitter. No soy lo suficientemente disciplinada para poner cosas en mi blog todos los días, pero de que pongo algo, lo pongo. Ya veremos que tanto pongo en twitter... pero es posible que si me haga adicta a eso.

Así que: mi nombre es Rocío, y soy adicta al Internet... pero para eso no hay parche que valga.